martes, 16 de diciembre de 2014

Di......¡te quiero!


                                     

Muchos de nosotros no estamos acostumbrados a decir ciertas frases como: un “te quiero”……….¿por qué? Quizá porque nadie nos enseñó, quizá porque nos da pena decirlo, quizá porque no lo sentimos.

Pero al igual que para aprender a caminar, tuvimos que caminar, ayudados o no, así tenemos que aprender a decir: ¡te quiero! Porque al decirlo, damos lo mejor de nosotros mismos; porque al decirlo, hacemos feliz a la persona a la que se lo decimos…escucharlo decir a un amigo, amiga, hermano, pariente, novio, marido, esposa, compañero, es algo que mueve nuestras emociones positivamente; nos alienta saber que somos queridos; es música para nuestros oídos y nos mueve el corazón.

Decir “te quiero”, no nos quita nada y sí nos ayuda mucho. Esparcimos la buena vibra, rociamos con el perfume del amor esas flores que se llaman: amistad, cariño, comprensión, fraternidad, afecto, lealtad, que existen dentro de nuestro espíritu, de ese espíritu que necesita emociones positivas para alimentarse y crecer. Por eso hoy, digamos un ¡te quiero!

jueves, 11 de diciembre de 2014

Aceptándonos a nosotros mismos


¿Por qué será que siempre esperamos que alguien nos escuche, nos ponga atención, nos dé su cariño, nos acepte tal como somos? Porque sin duda nos queremos mucho. Y con todo, hay mucha gente que no se quiere a sí misma…..…ya ven ¡cuántos casos de suicidios! O quizá ocurran porque sienten que nadie los ama.

 Siempre estamos en busca de la felicidad sin darnos cuenta que la felicidad la hacemos nosotros, día a día, al igual que el amor…… ESE  está al alcance de nuestra mano, es más, nosotros somos el amor. ¿Existiría acaso el amor sin nosotros? Imposible. Pero dentro de nosotros está un espíritu que espera ser descubierto. Que pacientemente aguarda a que lo invitemos a compartirlo porque solo no puede estar. Somos  entes sociales por naturaleza. Y aunque la soledad es buena, el vacío del alma no es bueno. La soledad sirve para encontrarse a sí mismo y escuchar a Dios. Y puede ser disfrutada cuando sabemos que no hay nadie quien nos ponga límites. Podemos cantar, bailar, dormir, en fin, hacer lo que queramos, porque…………nadie nos ve ni nos escucha.

Necesitamos aprender a valorar la compañía cuando la tenemos, pero también la soledad cuando llegue. Siempre debemos encontrar un motivo que nos impulse a buscar una u otra, según lo necesitemos. Y recordar que el amor se cultiva. Amarnos a nosotros mismos no es malo es más, es el segundo mandamiento más importante. ¡Aprendamos a amarnos!.




domingo, 23 de noviembre de 2014

Evasión de nuestra responsabilidad


A veces pensamos que la mayoría de los problemas que la sociedad enfrenta en la actualidad, son temas que no nos atañen en nada a nosotros.

Si realmente todos viéramos que la sociedad en que vivimos….todos: latinos, alemanes, italianos, centroamericanos, etc., somos como una gran familia; y que, como familia, si a alguien le duele algo, toda la familia lo resiente; si a un hijo o a un hermano lo van a operar, ¡cómo nos preocupamos!; si tenemos una deuda qué pagar y no completamos……….¿qué vamos a hacer? Y ésta es la realidad: somos la gran familia humana, pero no hemos caído en la cuenta, que dependemos unos de otros, tanto que, si en Londres, la Banca va para abajo, todos vamos para abajo; si el ébola ya traspasó el océano Atlántico, entonces…¡cuidado! ¡Viene para acá!. Nos preocupamos solo cuando ya casi nos va a afectar en lo personal. De veras que no tenemos conciencia de lo que es este mundo, de lo que podemos hacer cada uno de nosotros si la tuviéramos.

Muchas cosas, muchas muertes, enfermedades, hambre, pobreza, ignorancia, están lejos, cuando leemos las noticias en los periódicos. Pero cuando la muerte o la enfermedad toca a nuestra puerta…….…entonces sí que nos sentimos desgraciados y deprimidos. Quizá vaya siendo tiempo de aportar y afrontar cada uno su responsabilidad: haciendo lo que le toca hacer. Basta ya de tanta corrupción; de tanta “tranza”; de engañar al otro; de ignorar a los que nos necesitan; de sacarle ganancia a todo; de enojarnos con todo el mundo; de dejar de pensar “pues así soy yo y ni modo”. No amigos. Necesitamos cambiar, porque del cambio individual, depende el cambio universal. Ese que queremos ver antes de irnos de aquí. ¡Los invito al cambio!

                              



martes, 11 de noviembre de 2014

Uno de mis dias.............



 
                                               




Las experiencias que se viven cada día son, en verdad, fabulosas, tanto como que podemos estar a un minuto de morirnos, como si estamos privados de la libertad, como si acaba de nacer nuestro hijo, como si estamos disfrutando plácidamente de una película.

Yo creo sinceramente que cada persona es un libro completo, porque tiene muchísimas cosas que contar. Todos somos diferentes, experimentamos diferente, sufrimos o gozamos diferente, en fin, tenemos muchas diferencias unos de otros. Pero nos damos cuenta, algunas veces, un poco tarde, de que ¡somos tan diferentes las mujeres de los hombres!

 La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a unas Conferencias sobre la Igualdad de Género y me gustó mucho lo que escuché.

Las mujeres en general, cuando somos pequeñas, somos ingenuas (antes solía decir “tontas”) pero ahora veo que era una falta de respeto para mí misma y para mis compañeras mujeres. Y esta ingenuidad que nos acompaña a través de la vida por un buen período de tiempo, va desapareciendo a medida que adquirimos la experiencia (a veces muy dolorosa) necesaria para ir desarrollando nuestras habilidades, astucias y mentalidad. ¿Qué es lo que nos hace cambiar? A veces el dolor de la incomprensión, de la infidelidad, de la soledad, de los insultos, de los golpes, de la violencia económica. Yo creo que por eso dicen……”mírala, ya sacó las uñas”.

Todas tenemos una historia que contar. Muchas de ellas son parecidas. Pero les tengo una noticia: ¡las cosas empiezan a cambiar! No importa cuántos años tengas….todavía puedes aprender que la vida no es solo sufrimiento, que tenemos ya mucha gente que se preocupa por estas situaciones de sufrimiento, de inestabilidad. ¿Tenemos una familia disfuncional? ¡Y qué! Hagámosla funcional. Las mujeres tenemos muchas habilidades y una super inteligencia, es cuestión de entenderlo y aceptarlo.  Acude a esos Centros de Orientación y Apoyo. No te quedes como estás.

lunes, 6 de octubre de 2014

LAS MIRADAS


Dicen que una mirada lo dice todo; tanto si habla de amor como de odio; de altivez como de humildad; de sencillez como de soberbia; en fin, pareciera que nuestros ojos son otra forma de hablar. Hay miradas puras y miradas que no lo son tanto; hay miradas desesperantes y miradas tranquilas. Concluimos pues, que nuestros ojos son como un par de labios que según sea su posición, emitirá un  significado.

De tal manera es nuestra sensación de tal momento, que al instante lo transmitimos por las miradas. Así que eso significa algo así como el espejo de nuestra alma. Por eso, cuando nos enamoramos, las miradas son como abrazos invisibles pero fuertes y llenos de significado. Cuando una persona ama a otra, curiosamente los cerebros se entrelazan…¿Cómo? No lo sé….pero estoy segura de eso. Aquella sensación maravillosa que se experimenta cuando se ve al ser amado es tan maravillosa que no puede ser expresada con simples palabras. Parece como si flotáramos en el aire, entre las nubes.

Igual son las miradas contrariadas, cargadas de odio por otra persona, que quizá nos hizo daño y  que voluntariamente conservamos en la memoria. Ojalá que nunca nos toque conocerlas. Carguemos de amor nuestro corazón para ver, para mirar con amor todo lo que nos rodea y “hacer” (maravilloso) el día a quienes nos rodean.   



jueves, 25 de septiembre de 2014

Fe y Evolución


Reflexionando acerca de la teoría de la evolución, tenía yo muchas dudas respecto de cómo el mono fue evolucionando hasta convertirse en un ser u hombre con razón propia. Estoy segura de que la Fe y la Ciencia no están peleadas; al contrario, muchas cosas que no podemos explicar por la ciencia, la fe lo puede. Es cierto que descendemos de alguna rama de los homínidos pero, aún eso está por aclararse. Sin embargo, todo son teorías y más teorías porque, ciertamente, no estuvimos allí cuando la Naturaleza fue creada y, por eso, debo reconocer con humildad, que todos los seres, racionales e irracionales fueron creados por un Ser o Inteligencia Suprema, llámese Dios, Poder superior, Perfección Infinita, etc., etc. Basta mirar hacia arriba o mirarse en un espejo para saber que somos tan perfectos que solo nos pudo crear alguien mucho más perfecto. Pero aquí, solo es cuestión de FE aceptar o no este hecho. Y como la fe es un don gratuito, hay que poseerla para poder alcanzar los discernimientos necesarios y así, aceptar que fuimos creados intencionalmente y no por casualidad o causalidad. La ciencia del racionalismo le deja poco espacio a la fe propiamente dicha, porque debilita la parte espiritual nuestra a fuerza de querer enfocar una verdad con unos lentes mal regulados. ¿Por qué? Porque no se puede dilucidar lo que aconteció hace miles de años…pero la fe si lo puede.

¿Cómo puede generar el caos un orden perfecto como lo fue en su inicio, el Universo? ¿Cómo puede éste generar una célula perfecta? ¿Cómo puedo sustentar el hecho de la evolución de la especie o de una especie determinada hasta lo que es el hombre dotado de razón y palabra, cuando comprobamos que desde hace miles de años ningún animal ha adquirido ni razón ni palabra aún siendo domesticados por el hombre? Todos los animales son como antes. Quizá existen algunas diferencias por el cruce entre unos y otros, como hemos visto. Pero jamás he visto a un mono hablar o a un perro comer como los humanos. Porque la evolución no se ha degenerado (todavía) sino que continúa su curso normal.

Es un alivio saber que mis padres y ascendientes fueron humanos. Ojalá que la Ciencia avance y nuestra Fe permanezca y se nutra













martes, 2 de septiembre de 2014

Reir....... llorando.


Como Garrik, el mejor payaso del mundo, que hacía reír a todos y sin embargo, era el ser más triste del planeta, nos preguntamos….los que no sabemos de esas dolorosas etapas de la vida…¿por qué? ¿Por qué mucha gente se entristece por cualquier motivo (no uno justificado) y no logra salir de esa tristeza llamada por los Psicólogos, depresión? ¿Por qué a pesar de muchos esfuerzos del propio afectado o de los que lo rodean, no logran desasirse de ese lastre?

La mente, como dice Santa Teresa es “la loca de la casa” y a esa, es muy difícil entenderla. Somos tan perfectos y tan difíciles de entender en cuanto al cerebro se refiere, que es casi imposible saber qué tipo de emociones tienen aquellas personas que se consideran deprimidas. Sin entrar en terreno difícil tratando de explicar cuántos tipos de depresión existen o quien se encarga de curar esa enfermedad, diremos tan solo que “eso” es cosa de otro mundo. Muchos estudiamos, trabajamos, descansamos, reímos, lloramos, amamos, odiamos, pero cuando escuchamos que alguien sufre de depresión, entonces sí que sentimos algo así como compasión por aquella persona; y para entrar en ese mundo de esa persona específicamente, tendríamos que conocerla de cerca.

No sabemos hasta qué punto la mente puede llevarnos a cometer una locura, un suicidio. No sabemos cuánto dolor tiene en el alma el que sufre y no encuentra ninguna puerta abierta para mitigar su dolor….y como no sabemos, no podemos juzgar. Por eso, al menor indicio de melancolía, tristeza o aislamiento de nosotros mismos o de algún conocido, hay que recurrir de inmediato al médico y llenar nuestro corazón de fe y esperanza. Es fácil decirlo para los que no sabemos de esta desesperanza. Sin embargo, siempre habrá una luz para iluminar cualquier camino. Lo importante es no permitirle a nuestra cabecita imaginarse cosas que no son, ni devaluarse a sí mismos. Y, empezar a ver y oír con los sentidos del espíritu, para permitirle a Dios ayudarnos en la recuperación. El es el mejor amigo que jamás hayamos tenido. Esperar en El que todo lo puede y abrir nuestro corazón para que habite El que es todo AMOR.