martes, 23 de febrero de 2016

DEPENDER DEL OTRO.......


Quizá nunca nos hemos dado cuenta cuánto dependemos unos de otros. Pero no depender como adicción sino como necesidad. Y esto se refiere a que lo que una persona hace en la sociedad, bien o mal, repercutirá en toda la sociedad. Igual, si en una familia, algún miembro de la misma se enferma, la tranquilidad de todos ellos se verá afectada. Lo mismo puede decirse de cualquier comunidad, de cualquier empresa, institución, colegio, gobierno o instancias de justicia, etc.

La humanidad es como un cuerpo humano. Todos funcionamos de diferente manera, pero todos servimos para que el cuerpo funcione. Como decía San Pablo, unos son las manos, otros la cabeza, otros los órganos, otros los sentidos y así, todos conformamos el universo entero y avanzamos en búsqueda de la vida perfecta. Pero si hoy, alguno de los órganos se enferma, todo el cuerpo lo resentirá. Así, la sociedad entera hoy se siente débil y nuestros hermanos humanos (¿?) que dañan y hieren a este su cuerpo universal no se dan cuenta del gran perjuicio que ocasionan. Han lastimado ya demasiado a los que debieran respetar y ayudar y la naturaleza no se quedará así. Exigirá lo suyo, justicia. Y qué difícil será verlos caer uno por uno hasta que queden todos abatidos y cortados de raíz del árbol de la vida. Para los que tememos el castigo eterno…. ¡ánimo!  Pueden quitarnos la vida, pero nunca matar nuestro espíritu de amor, de honradez, de solidaridad, de generosidad, de lealtad. ¿Qué sucede en la actualidad con tanta violencia? ¿Porqué serán tantos y tantos los que delinquen? Parece que mientras detienen a diez, aparecen veinte. Piensa uno si no serán más los malos que los buenos. La sociedad no puede avanzar así, está en suspenso o más bien, está en retroceso. Y mientras……….¿qué hacemos los “buenos”? ¿Nos conformamos con un “ni modo, así nos tocó”?

Estar conscientes de que realmente dependemos unos de otros, nos ayudará a ir viendo posibilidades de “sanar la sociedad”. Necesitamos, nos urge tomar las armas de la justicia, de la honradez, del amor, de la caridad. Necesitamos echar a andar nuestra inteligencia al máximo y VER de qué manera podemos ir mejorando esta situación absurda donde los malos son los “meros, meros” porque tienen la batuta del poder en sus manos….¡NOOOO! Ya no más. ¡Basta! ¡Han causado mucho daño: físico, moral, espiritual, emocional! El país no debe seguir en retroceso. Necesitamos salir, colaborar, organizarnos en grupos para hacer un frente común. Somos más los “buenos” que los “malos”……..No es sólo “resistir”, es también, hacerle frente a todos esas personas que intentan hacernos daño. ¡Organicémonos amigos!

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lunes, 15 de febrero de 2016

Esta Navidad............

                             


¿Cómo será? Según la situación económica, emotiva, espiritual en que nos encontremos será la respuesta a esta pregunta. Para muchos es simplemente un momento de regalos, de reuniones, de festejar “algo” como cada diciembre.
Para otros, no tanto. Para mi familia en lo particular, será sí, un momento de alegría por reunirnos con los seres queridos, pero será, a la vez, un momento muy difícil porque la ausencia de mi hija que se fue en julio pasado, no podrá ser reemplazada jamás. Sin embargo, recordando el motivo principal que nos hace celebrar la Navidad, nos hará este tiempo más consolador. El hecho de que mi Neni esté disfrutando su cielo en compañía de los ángeles es ya un motivo de satisfacción. Y así será a partir de este diciembre: recordaremos el nacimiento de Jesús, salvador de los hombres y agradeceremos a Dios tanta bondad y  misericordia de su parte.
¿Por qué en diciembre se nos activan los sentimientos de bondad, de amor, de generosidad? ¿No es precisamente porque el Dios del Amor nació en una fecha como ésta? Pero este Dios, Único, Perfecto y Santo es hoy por hoy, un Dios que se hace realidad en cada ser humano; que nos consuela, que nos invita a desplegar nuestras alas de ángeles que somos, imperfectos pero ángeles al fin, pues somos semejantes a El que nos creó.

Ojalá que esta Navidad sea el inicio de una verdadera fraternidad, real y justa entre todos los hombres. Que nazca Dios en nuestro corazón duro, ciego y mudo para que nuestro espíritu se abra a Su luz. ¡Feliz Navidad!



viernes, 5 de febrero de 2016

CUARESMA..........tiempo de reflexión





Como la Navidad nos mueve los corazones al sentimiento del amor, así la cuaresma nos mueve al del arrepentimiento. Reflexionamos cuántas maldades hemos hecho o cuántos bienes hemos dejado de hacer.
En la Cuaresma se recomienda mucho el ayuno, la oración y la limosna. Estas prácticas religiosas que en sí son buenas, son cosas que deberíamos hacer con frecuencia o al menos de vez en cuando, para aligerar el espíritu. Pero para mí, el ayuno, más que privarme de alimento corporal, es privarme de los lujos a los que estoy acostumbrada, como, dormir hasta que “se me hinche el ombligo”, comer lo que quiera, cuanto quiera y donde quiera, gastarme lo que tengo en cosas que ni necesito pero que me gustan mucho, en fin, limitarme en mis excesos. Por otro lado, la oración en mi opinión no son sólo rezos repetidos y hechos a la carrera, sino auténtica comunicación con Dios; silenciar y vaciar mi mente de todo lo que es “mundo” y llenarme de ese espíritu divino que me llene de su amor y su paz. Entablar una verdadera relación con mi papi, el que me creó, el que me quiere como soy porque soy su hechura, el que me espera siempre, el que tiene permanentemente los brazos abiertos para mí y el corazón lleno de ternura para transmitírmela. Quien siempre me espera para curarme de mis fealdades y mis enfermedades espirituales. Quien me ama a la perfección. En cuanto a la limosna: creo que sí debemos ayudar en lo podamos a los necesitados, que son muchos, pero no sólo con dinero; también podemos valorar la limosna como una aportación nuestra muy personal, compartiendo con generosidad nuestro amor, nuestra comprensión, nuestro tiempo. Nos urge cambiar el rumbo de nuestro itinerario existencial para transformar la vida de los hermanos que nos rodean. Nos urge un cambio con respecto a la solidaridad, a la justicia. Transformar nuestra vida personal haciéndonos más humanos y sensibles a las necesidades de los que no tienen el poder en sus manos. Necesitamos reestructurar esta sociedad dando la limosna de nuestros valores y nuestra acción inmediata a favor de todos.
                                                       

                           
                                                                        

martes, 29 de septiembre de 2015

LOS MAYORES MALES

                                                          


Dicen que “tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”….¿podría ser? Con eso de los “Valores relativos” ya no sabe uno qué pensar.
La verdad: creo que los mayores males consisten en la omisión del ejercicio de la bondad. Llámese caridad, compasión, generosidad, prudencia, discreción, ecuanimidad, justicia, comprensión, tolerancia, honor, respeto, en fin, no se termina la lista de valores humanos que NO ejercemos. ¡Claro que no es lo mismo matar a una persona que no matarla! Privar de la vida a alguien es algo irracional Primero: porque no somos las personas un mosquito o una cucaracha para ser eliminados de esta vida. Además, todo se resolvería si pudiéramos regresar a la vida así como nos vamos. Pero no.
Cuando cometemos actos ilícitos o denigrantes o malos (llamémosle por su nombre), es cuando bajamos de categoría en el nivel espiritual. Porque SÍ saben que todos tenemos un espíritu….? Es fácil comprobarlo. TODOS los valores humanos y religiosos son espirituales. Y recuerden la máxima: “Mente sana en cuerpo sano” Si no alimentamos con ideas positivas nuestra mente, ¿qué puede esperarnos? Las buenas vibras, las energías positivas o como quieran llamarle, atraen a otras similares.
Les contaré cómo un simple mal deseo o deseo pervertido o negativo puede destruir una buena obra o la salud o integridad de alguien más: Una de mis nietas, la mayor de ellas tenía el cabello hermoso, dorado y ondulado y decidió ir a cortárselo. La persona que se lo cortó (no la conocí) pero era sin duda un ser malvado. Al día siguiente del corte de cabello, empezó a maltratarse su pelo. Se le quemaron todas las puntas. Se las corté, pero aquello era interminable. Todos los días le amanecían sus puntas chamuscadas, como si le pusieran una plancha en ellas. Su cabello se volvió espantoso, cambió de color dorado por uno obscuro, se perdieron sus hermosos caireles y se tardó casi dos años en recuperarse. Se detuvo algo de esa maldad, cuando la barrí con un huevo y le recé 3 Credos ( bueno amigos, yo creo en eso) y el huevo lo rompí, lo puse en un vaso de agua y se coció completamente……..¿Raro?....si…mucho…¡Y malo!. Después, comprendimos que, o fue una envidia terrible de esa persona estilista o fue..…no sé amigos, pero les juro que así sucedió. Los buenos como los malos deseos son transferibles y más entre los humanos, que somos todos hijos de un mismo Padre Creador, quien nos hizo y espera que nos amemos los unos a los otros.
Ojalá que ya no tengamos males mayores.




                                   


viernes, 31 de julio de 2015

¡¡¡¡¡¡ADIÓS, HIJITA!!!!!



Una de las situaciones más dolorosas en la vida, es ver partir a un hijo….hacia la vida eterna, donde no hay llanto, ni dolor, donde termina el sufrimiento y empieza el verdadero gozo de contemplar el rostro de Dios. Yo lo creo así firmemente porque la fe me lo dice y es ella la que me sostiene en estos momentos cruciales. Dicen que al perder a tu esposo te hace viuda, a tus padres, huérfana, pero que no hay nombre cuando pierdes a un hijo. Es contra natura. Quizá…no lo dudo. Pero ¿por qué no es lo más normal perder a alguien a quien amamos? Realmente vivimos cada día con la muerte a nuestro lado. ¿Sabemos si despertaremos mañana? No. De lo que SI estamos seguros, es  que moriremos algún día.

No, no es fácil hablar de la muerte de un hijo. Sobre todo cuando no te la esperas. Cuando su muerte es repentina, queda como un vacío inexplicable; el corazón……… ¡ay, el corazón! sientes que se agrieta en mil pedazos; no puedes creer que ayer hablaste con el hijo o la hija y hoy, ya no está. Pero, cuando la fe es fuerte, entonces Dios viene a tu encuentro, te toma en sus brazos y te anestesia el corazón. Y no sabes cómo, por qué razón no puedes sentir tanto dolor, cuando deberías estar agonizando emocional o espiritualmente. Sin duda, la partida de mi hija me deja adolorida mi parte espiritual y emotiva y hasta los huesos siento que me duelen; pero es necesario ponerme de pie y seguir caminando. La vida en la tierra no es eterna. Un día terminará y ese día será un encuentro feliz para ella y para mí. Sé que me esperará a la entrada del cielo donde ella ahora vive, en el Jardín celestial que el Señor cultiva. Ella es una de sus rosas favoritas. Lo sé. Así que no es un “adiós” sino un “hasta luego hijita”. 





                                                    

domingo, 19 de julio de 2015

EL AMOR NO TE CANSA......EL AMAR, MENOS.







Siempre volvemos al mismo tema: ¡EL AMOR! Pero, ¿no es eso lo que nos mantiene vivos, activos, estimulados, vigorosos? ¿No es la falta del amor, lo que nos deprime, nos abate, nos enferma? Por más que la humanidad diga y repita que sólo la mujer es la encargada de surtir al hombre de esa carga emotiva que es el amor…..entonces, ¿el hombre no ama? ¡Claro que ama! Pero ellos son diferentes de las mujeres: ni son tan emotivos como nosotras, ni tan sensibles ni románticos. Quizá hablarles en términos mecánicos, digitales, científicos, metálicos, palpables, concretos o qué sé yo, los haga comprender el idioma del amor que nosotras las mujeres deseamos transmitirles.

Para nosotras, las flores, los perfumes, los poemas, las canciones, los piropos, son el punto débil que nos hace enloquecer. Para ellos ¿???????? No creo. Más sin embargo, el amor del hombre puede ser más fuerte y más decidido que el de una mujer. Cuando ama, lo hace con todo su ser. Pero no obsesivamente, sino razonablemente. El cuida, protege a su pareja; le ayuda a crecer, a realizarse como su mujer. Le da su tiempo y su espacio. Ese es el amor verdadero. El hombre inteligente sabe y conoce y valora a su mujer. El débil, no. La cambiará por otra u otras cuando así lo considere necesario. No es fácil conservar a un hombre toda la vida. Lo de menos es el principio de la convivencia. Lo difícil es lo que sigue. El ir tomados de la mano siempre, acordando lo mejor para los dos, o para los que integrarán la familia, será cuesta arriba; pero si la mujer valora, si el hombre valora, cultivará y regará cada día, cada momento, la semilla del amor. Y eso no cansa, no fastidia, no molesta. Al contrario, nos estimula, nos alienta, nos hace felices. Nos hace sentirnos realizados plenamente como seres humanos y algo divinos. No nos cansemos de amar. 

domingo, 28 de junio de 2015

LOS PEQUEÑOS VERDUGOS



Acabo de regresar de un viaje que hice a California, donde radica una de mis hijas y le comentaba a una amiga cuánto realmente quiere uno a sus hijos (¡claro!, las mujeres normales) y cuánto se te va la vida en ocuparte de ellos. Tanto es así, que no te das cuenta que el tiempo se te va como agua y, cuando acuerdas, ya son adolescentes o ingresando a la Universidad.
Nada de esto está mal. Me parece normal el que una mamá se ocupe de sus hijitos siempre. Pero, ¿qué hay de la persona de la mamá? ¿No tiene tiempo para ella? ¿Descansa, se divierte, es feliz? ¿Tiene la atención que se merece de parte de su marido o de sus hijos? ¿Tiene amigas o un círculo social o profesional donde desenvolverse como individuo que es? Y si acaso tiene marido, si no………pues todas las preguntas anteriores serán palabras al viento, porque no hay respuesta positiva. Y aunque algunas todavía presumen de marido, creo que es igual que si no existiera, porque a veces la mayoría de ellos, sólo se ocupan de lo económico y se quejan de cansancio al llegar a casa, tanto, que ya nadie osa molestarlos.


Y luego, estos pequeños verdugos son tan inteligentes que hasta saben qué número de zapato es la mamá, o sea, que la tiene comiendo de su mano. Saben que si se quejan aunque sea “quedito” la mamá está presto con ellos; que si el hermanito lo molesta, la mamá lo defiende aunque no haya tenido la razón; que si él quiere ver su serie de caricaturas, ya se puede ir despidiendo la mamá de su novela o serie favorita por semanas enteras, y así, se la puede pasar la vida entera sobreprotegiendo a sus hijitos. Ahora ya no se editan libros de “Mis padres no me comprenden” sino de “Mis hijos no me comprenden”. ¿Hasta dónde podemos llegar en tratar de hacer felices a nuestros hijos? Necesitamos ser muy conscientes de la enorme responsabilidad que tenemos: la vida de nuestros hijos será como nosotros los eduquemos y ellos serán felices o infelices según la educación que les hayamos dado. Eduquemos con responsabilidad y amor.