domingo, 15 de febrero de 2015

Carta a mi amiga


Si amiga querida, me alegró saber de ti y me preocupa el hecho de saber que tu hija se encuentra en un dilema: por un lado, ella ama mucho a su marido y estás segura que él a ella también, pero…….existe un pequeño problema:  la mamá de él es una mujer muy posesiva y siempre está requiriendo a su hijo para cualquier cosa y con cualquier motivo lo manda llamar. De tal manera, que el hijo “debe” seguir pegado al ombligo de su mamá, pero no porque él lo quiera, sino porque la señora lo hace sentirse comprometido. A pesar de que aún vive el esposo de tal señora, ella lo hace sentir que depende completamente de tu yerno y con mayor razón ahora que el señor requiere de una atención más particular porque se encuentra enfermo.

Sin duda amiga, aquí el único problema parece ser la suegra de tu hija y ¡vaya que es un problema! Es difícil darse cuenta que uno mismo ES el problema. Es muy fácil ser egoísta y no darse cuenta que su hijo ya forma parte de otra familia. Porque aunque él es su hijo, éste ya formó una nueva familia y se debe completamente a ella. Aunque es bueno practicar la caridad con los padres de uno, sobre todo en la vejez o cuando están desamparados y enfermos, no es faltar a la Caridad cuando atendemos a nuestra respectiva familia y dejamos un poco a la familia de la que provenimos. Y tampoco es bueno dejarse manipular por nadie, aunque sea la propia madre de uno. Ayudar en lo que pueda, pero no abandonar a su propia familia. Si la señora no se ha dado cuenta, de alguna manera hay que hacérselo saber. Pero eso sí: te aconsejo le digas a tu hija que permanezca al margen de los acontecimientos, ofreciéndole apoyo y amor a su marido, como siempre. Ojalá que todo se resuelva favorablemente. Tu amiga.     





                     
                                             

martes, 13 de enero de 2015

Escribo porque me gusta hacerlo






“Y lo escrito, escrito está”. Esto me recuerda que esa frase como muchas otras han perdurado a través de los siglos, hasta que las llamas del fuego o del olvido las consumen. Por eso, ¿Por qué no escribir nuestros pensamientos? Si son positivos ¡cuánta gente saldrá beneficiada! Si son negativos, es mejor que se queden donde están, porque lo bueno y lo malo salen de adentro y es mejor no causar más daño a la humanidad.

Escribir, porque estampamos el pensamiento que refleja nuestra alma. Escribir, porque al impulso lo mueve la idea y esta se genera por nuestros conocimientos, actos o intercambio de opiniones, por lo que hemos experimentado. El mundo es tan amplio y variado que sí existe lugar para todos, desde el más atrevido hasta el más tímido. Escribe…….…¡Bienvenidos todos los escritores aficionados, profesionales, ensayistas o técnicos en el arte de la redacción!

Escribir sin miedo para conocer de cerca las diferentes personalidades que poblamos este planeta tan nuestro; para ahorrar sufrimiento a las generaciones futuras, a nuestros hijos, nietos o bisnietos, para mejorar nuestra conducta, para ampliar nuestros horizontes culturales. Escribir generosamente y sin temor. Escribir finalmente, para compartir el don recibido de poder escribir. Plasmar nuestro amor, nuestras dudas, inquietudes, conocimiento, experiencias e imaginación a través del libre fluir de nuestros dedos. ¡Decídete!

domingo, 28 de diciembre de 2014

¡Año Nuevo!...............¡Nuevas Esperanzas!








¿Tendría razón de ser la vida, sin la esperanza? No creo. Por eso sufren los desesperados. Por eso sufren los escépticos e incrédulos; porque si no creen en nada ni en nadie…..¿qué les espera? ¿para qué viven? ¿cuál es el motivo que los hace seguir adelante?

Es tan importante tener algo o a alguien por quien vivir ¿no es verdad? Cuando nos sentimos amados, valorados; cuando alguien piensa en nosotros y se toma la molestia de llamarnos, de escribirnos, de regalarnos un dulce, una flor, una pelota, un juguete…¡qué sé yo! Algo que aunque no haya costado mucho, signifique mucho; eso es muy importante……… saber que alguien pensó en nosotros. Cuando tenemos ilusiones por llegar a una meta, cuando nos sentimos parte de una comunidad que avanza porque somos parte de ella, en fin, cuando vemos que vale la pena vivir.

Cuando mis hijas me regalan algo, lo que sea, es tan valioso para mí como si me hubiesen regalado un millón de dólares. Cuando me llaman por teléfono, a veces sólo para decirme ¡te quiero mami!, entonces el cielo se abre y puedo sentir a Dios y su enorme bondad para conmigo.

Por eso, deseo con todo mi corazón que este año sea de nuevas esperanzas, de ilusiones nuevas, de renovar la actividad del espíritu y ¿por qué no? la actividad mental y física….y recordar siempre que una sonrisa, un “te quiero”, un saludo, es gratificante tanto para el que lo hace como para el que lo recibe. No nos cansemos nunca de dar y de amar.

martes, 16 de diciembre de 2014

Di......¡te quiero!


                                     

Muchos de nosotros no estamos acostumbrados a decir ciertas frases como: un “te quiero”……….¿por qué? Quizá porque nadie nos enseñó, quizá porque nos da pena decirlo, quizá porque no lo sentimos.

Pero al igual que para aprender a caminar, tuvimos que caminar, ayudados o no, así tenemos que aprender a decir: ¡te quiero! Porque al decirlo, damos lo mejor de nosotros mismos; porque al decirlo, hacemos feliz a la persona a la que se lo decimos…escucharlo decir a un amigo, amiga, hermano, pariente, novio, marido, esposa, compañero, es algo que mueve nuestras emociones positivamente; nos alienta saber que somos queridos; es música para nuestros oídos y nos mueve el corazón.

Decir “te quiero”, no nos quita nada y sí nos ayuda mucho. Esparcimos la buena vibra, rociamos con el perfume del amor esas flores que se llaman: amistad, cariño, comprensión, fraternidad, afecto, lealtad, que existen dentro de nuestro espíritu, de ese espíritu que necesita emociones positivas para alimentarse y crecer. Por eso hoy, digamos un ¡te quiero!

jueves, 11 de diciembre de 2014

Aceptándonos a nosotros mismos


¿Por qué será que siempre esperamos que alguien nos escuche, nos ponga atención, nos dé su cariño, nos acepte tal como somos? Porque sin duda nos queremos mucho. Y con todo, hay mucha gente que no se quiere a sí misma…..…ya ven ¡cuántos casos de suicidios! O quizá ocurran porque sienten que nadie los ama.

 Siempre estamos en busca de la felicidad sin darnos cuenta que la felicidad la hacemos nosotros, día a día, al igual que el amor…… ESE  está al alcance de nuestra mano, es más, nosotros somos el amor. ¿Existiría acaso el amor sin nosotros? Imposible. Pero dentro de nosotros está un espíritu que espera ser descubierto. Que pacientemente aguarda a que lo invitemos a compartirlo porque solo no puede estar. Somos  entes sociales por naturaleza. Y aunque la soledad es buena, el vacío del alma no es bueno. La soledad sirve para encontrarse a sí mismo y escuchar a Dios. Y puede ser disfrutada cuando sabemos que no hay nadie quien nos ponga límites. Podemos cantar, bailar, dormir, en fin, hacer lo que queramos, porque…………nadie nos ve ni nos escucha.

Necesitamos aprender a valorar la compañía cuando la tenemos, pero también la soledad cuando llegue. Siempre debemos encontrar un motivo que nos impulse a buscar una u otra, según lo necesitemos. Y recordar que el amor se cultiva. Amarnos a nosotros mismos no es malo es más, es el segundo mandamiento más importante. ¡Aprendamos a amarnos!.




domingo, 23 de noviembre de 2014

Evasión de nuestra responsabilidad


A veces pensamos que la mayoría de los problemas que la sociedad enfrenta en la actualidad, son temas que no nos atañen en nada a nosotros.

Si realmente todos viéramos que la sociedad en que vivimos….todos: latinos, alemanes, italianos, centroamericanos, etc., somos como una gran familia; y que, como familia, si a alguien le duele algo, toda la familia lo resiente; si a un hijo o a un hermano lo van a operar, ¡cómo nos preocupamos!; si tenemos una deuda qué pagar y no completamos……….¿qué vamos a hacer? Y ésta es la realidad: somos la gran familia humana, pero no hemos caído en la cuenta, que dependemos unos de otros, tanto que, si en Londres, la Banca va para abajo, todos vamos para abajo; si el ébola ya traspasó el océano Atlántico, entonces…¡cuidado! ¡Viene para acá!. Nos preocupamos solo cuando ya casi nos va a afectar en lo personal. De veras que no tenemos conciencia de lo que es este mundo, de lo que podemos hacer cada uno de nosotros si la tuviéramos.

Muchas cosas, muchas muertes, enfermedades, hambre, pobreza, ignorancia, están lejos, cuando leemos las noticias en los periódicos. Pero cuando la muerte o la enfermedad toca a nuestra puerta…….…entonces sí que nos sentimos desgraciados y deprimidos. Quizá vaya siendo tiempo de aportar y afrontar cada uno su responsabilidad: haciendo lo que le toca hacer. Basta ya de tanta corrupción; de tanta “tranza”; de engañar al otro; de ignorar a los que nos necesitan; de sacarle ganancia a todo; de enojarnos con todo el mundo; de dejar de pensar “pues así soy yo y ni modo”. No amigos. Necesitamos cambiar, porque del cambio individual, depende el cambio universal. Ese que queremos ver antes de irnos de aquí. ¡Los invito al cambio!

                              



martes, 11 de noviembre de 2014

Uno de mis dias.............



 
                                               




Las experiencias que se viven cada día son, en verdad, fabulosas, tanto como que podemos estar a un minuto de morirnos, como si estamos privados de la libertad, como si acaba de nacer nuestro hijo, como si estamos disfrutando plácidamente de una película.

Yo creo sinceramente que cada persona es un libro completo, porque tiene muchísimas cosas que contar. Todos somos diferentes, experimentamos diferente, sufrimos o gozamos diferente, en fin, tenemos muchas diferencias unos de otros. Pero nos damos cuenta, algunas veces, un poco tarde, de que ¡somos tan diferentes las mujeres de los hombres!

 La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a unas Conferencias sobre la Igualdad de Género y me gustó mucho lo que escuché.

Las mujeres en general, cuando somos pequeñas, somos ingenuas (antes solía decir “tontas”) pero ahora veo que era una falta de respeto para mí misma y para mis compañeras mujeres. Y esta ingenuidad que nos acompaña a través de la vida por un buen período de tiempo, va desapareciendo a medida que adquirimos la experiencia (a veces muy dolorosa) necesaria para ir desarrollando nuestras habilidades, astucias y mentalidad. ¿Qué es lo que nos hace cambiar? A veces el dolor de la incomprensión, de la infidelidad, de la soledad, de los insultos, de los golpes, de la violencia económica. Yo creo que por eso dicen……”mírala, ya sacó las uñas”.

Todas tenemos una historia que contar. Muchas de ellas son parecidas. Pero les tengo una noticia: ¡las cosas empiezan a cambiar! No importa cuántos años tengas….todavía puedes aprender que la vida no es solo sufrimiento, que tenemos ya mucha gente que se preocupa por estas situaciones de sufrimiento, de inestabilidad. ¿Tenemos una familia disfuncional? ¡Y qué! Hagámosla funcional. Las mujeres tenemos muchas habilidades y una super inteligencia, es cuestión de entenderlo y aceptarlo.  Acude a esos Centros de Orientación y Apoyo. No te quedes como estás.