domingo, 10 de agosto de 2014

Una rosa para Carlos.................


Hubiera querido conocer más a un chico muy especial y muy querido para mi familia. Sin embargo, lo poco que lo tratamos fue suficiente para catalogarlo como un ser sensible, honesto, centrado, maduro y jovial. Su vida fue corta, pero llena de satisfacciones para los que lo rodearon y convivieron con él. Una persona llena de amor, que hacía del momento un tiempo y un ambiente muy agradable.

Creo, sin duda alguna, que sus padres, hermanas y amigos extrañarán su presencia. Sin embargo, algunas personas nacen para ser amadas eternamente. El amor traspasa las barreras del tiempo y del espacio. El amor no muere. Y él ha nacido ahora, para permanecer siempre a nuestro lado y en el lugar adecuado: en la mente y el corazón.

¿Por qué una rosa? Porque las rosas son los signos del Paraíso. Por eso hoy, esta rosa escrita es el mejor regalo que puedo ofrecerle al hijo de mis amigos: Carlitos.



                                       

sábado, 5 de julio de 2014

Atrapados............en la red


Como todo, la tecnología tiene su aspecto positivo y negativo. Positivo, cuando nos beneficia en todos los aspectos, tanto económica -en lo que se refiere a ahorro de tiempo y esfuerzo- como culturalmente. Y aunque las personas maduras se nieguen en un principio a reconocer los beneficios que todo esto implica, finalmente aceptan que lo moderno se abre paso hacia un mejor futuro.

Pero también hay que admitir lo negativo de algunos aparatos electrónicos. Está bien que la meta principal de los creadores de la nueva y pujante tecnología haya sido en un principio establecer una red de comunicación oral, al principio, luego escrita, pero luego, su posición económica varió de término medio a muy alto y entonces idearon otro y otro y otro tipo de dispositivos, ya no con la idea de ayudar en un sistema de comunicación interpersonal, sino con otras miras más beneficiosas para ellos. Esto se convirtió en un ensimismamiento cada vez más y más creciente, hasta convertirse en un mundo privado para cada persona, mundo que se hace público a partir de ingresar en un determinado espacio compartido. Pero lo negativo no es estar tecleando y tecleando a 100 por hora o por minuto un sinfín de palabras en una constante comunicación con alguien más….es ignorar por completo el mundo real que nos rodea, a tal grado, que los conductores escriben o “textean” aún cuando van conduciendo un vehículo. También se da el caso en donde las familias están tan metidas en su mundo de juguete, que poco o casi nada se escucha a la hora de la comida; pareciera que nadie allí se conoce, que todos son extraños….e inclusive se “comunican” pero de manera escrita.

Qué bueno que la tecnología nos ayude, pero como todo…los extremos no son buenos. No depender por completo de esos aparatos. No enviciarnos con ellos a tal grado que olvidamos que vamos manejando, que estamos comiendo, que vivimos en una sociedad de hombres, no de máquinas. Irnos quitando poco a poco ese mal hábito de estar viendo cada segundo el aparatito para ver si somos requeridos…¿qué nos pasa? Salgamos ya de estas trampas engañosas que una telaraña nos tendió y usemos nuestro propio ingenio. No sigamos atrapados en la red.




                                            

martes, 3 de junio de 2014

Los papás indispensables


Quien sabe cuántos de nosotros crecimos con todas las comodidades necesarias…y cuántos de nosotros apenas sí tuvimos lo indispensable para sobrevivir. Muchos aprendimos a trabajar por el ejemplo de nuestros padres, otros porque, de no hacerlo, se morirían de hambre, otros por ser personas responsables y aptas para laborar en lo que encuentran, en lo que les gusta o en lo que son expertos según la profesión de cada quien. Pero en lo que no logramos madurar los papás en lo que respecta a los hijos es, sin duda, en la sobreprotección que les estamos brindando todavía, aunque tengan 30, 40 ó más años. ¿No es cierto que muchos de nosotros cuando nuestro hijo o hija se casó (por necesidad o por amor) les ofrecimos nuestra casa hasta que ellos pudieran rentar algún lugar donde vivir? ¿No es cierto que ya cuando estaban establecidos seguimos cuidando que no les faltara nada? Y, aún todavía hoy, seguimos sintiéndonos indispensables. Quién sabe si ellos harán lo mismo con sus hijos. ¿Por qué mejor no les enseñamos la necesidad de trabajar? Aunque tengan todo lo necesario, el trabajo siempre será una fuente de vida.

Sabemos todos que el trabajo es indispensable, no solo porque es una manera adecuada para obtener recursos económicos a corto plazo y beneficios también, sino porque de no hacerlo…¿qué haríamos? Si hasta de descansar se cansa uno. Pero en este mundo encontramos todo tipo de gente: gente que para no hacerlo, se apropia de los bienes de otra (ladrones); gente que obtiene el dinero de manera ilícita (defraudador o traficante de algo ilícito) y gente que espera que sus necesidades se vean resueltas de manera milagrosa. Existe también gente que no trabaja porque sus papás le dan todo. Y sabiéndolo, se dejan apapachar. ¿ No se convierten ellos en unos irresponsables, en unos chiflados, en unos dependientes? Y ¿quién tiene la culpa? ¡Los papás, claro! Y algunos (que yo conozco) hasta se dan el lujo de mantener al novio de su hija. ¿Qué pasa en estas familias? Jóvenes que ya no desean casarse ni establecer una familia porque en su casa lo tienen todo y aparte, pueden vivir con la novia sin tener qué casarse…..¿a dónde vamos? ¿Qué clase de sociedad estamos forjando? Padres de familia ¡dejen que sus hijos maduren! ¡Enderecen su camino!    


           

viernes, 30 de mayo de 2014

La Verdad y la Mentira


La Verdad se diferencia de la mentira por sus características. La primera es fuerza,  sosiego, luz, amor, claridad, sabiduría, sencillez y pureza. La segunda es complicación, obscuridad, debilidad cuando es descubierta, intranquilidad, dolor e ignorancia. De manera tal, que cuando hablamos con “la verdad” nos sentimos relajados, seguros y confiados. Malo es lo contrario.

Sin duda, muchos de nosotros nos creemos poseedores de la verdad, pero es suficiente con saber si los síntomas que están ante nuestros ojos son confiables para saber que no estamos errando. Abrir nuestro corazón al “Espíritu de la Verdad” no para hacernos dueños de la verdad, no para imponer nuestros propios puntos de vista, discutiendo o derrotando a los otros, sino buscando la Verdad con honradez y sinceridad. Vivamos en medio de nuestro ambiente con autenticidad y coherentemente, (como dijo alguien) en medio de una sociedad vacía de verdad pero llena de falsedades y manipulaciones, donde a la mentira se le llama diplomacia; a la explotación, negocio; a la irresponsabilidad, tolerancia; a la sensualidad, amor; a la arbitrariedad, libertad; a la falta de respeto, sinceridad. ¿No es todo esto un cambiar de palabras con astucia? ¿Por qué razón no le decimos pan al pan, y vino al vino? Porque no nos conviene.

Y todo esto porque necesitamos que la gente crea en nosotros a fuerza de apariencias aunque reine la violencia y la injusticia. Necesitamos ser más congruentes con nuestras actitudes. Ser, no aparentar. Recordemos que el respeto total a la verdad nos aproxima a los demás, fortalece la justicia y nos da la paz. Si nosotros no portamos la verdad…¿quién? 


             


El rencor mata...............







El rencor es un sentimiento negativo que poco a poco nos va matando interiormente. Esto se da cuando una persona es afectada por otra o por alguna circunstancia desafortunada que le ha tocado vivir. En este último caso, poco o nada se puede hacer, puesto que el mal ya ha sido hecho en el pasado y no depende de nosotros, más que solo poner de nuestra parte lo mejor para empezar a olvidar aquel desafortunado suceso. Por otro lado, cuando hemos sido afectados por alguna persona con la que convivimos por algún tiempo o con quien seguimos aún conviviendo, el dolor se vuelve agudo en nuestro interior y esto se debe a que aquel momento lo conservamos “fresquecito” en nuestra mente. ¿Qué hacer para aliviar en algo esa molestia?

Primero que nada, recordar que nada que nosotros queramos que nos moleste, lo hará…mientras nosotros no lo consintamos. Es difícil al principio, pero no imposible. Recordar que aquel suceso nos agravió o nos afectó, pero ya no más. El mal que nos hicieron con o sin intención, es parte del pasado; un pasado al que aún estamos y permanecemos enganchados, como dos cadenas cuyos eslabones permanecen más firmes que nunca y cuyo acero parece irrompible. ¡Pues no! ¡No es así!..........¡Hay que despertar!
                                                          

 Eso es: hay que despertar de esa obsesión que nos retiene con ese peso increíble y nos lastima cada vez más y más. Llevar ese recuerdo a un lugar muy lejano de nuestra mente y de nuestro recuerdo y ponerle alguna tapa con sello fijador, o ponerle cloro para que se diluya o algún otro ácido que nuestra mente permita ponerle a ese recuerdo para que deje de lastimarnos. Todo depende de nosotros; de que queramos alejar para siempre ese aguijón que nos retiene, ese peso que no nos deja avanzar. Depende de nosotros. No hay medicamento para olvidar. Pero nuestra mente es muy poderosa: hay que recordarlo. Perdonar y liberarnos para siempre de ese peso que en nada nos beneficia. Poco a poco avanzaremos hacia nuestra liberación interior. ¡Adelante!


















 

martes, 22 de abril de 2014

¡ L i b é r a t e !


Muchas veces permanecemos “encajonados” en donde estamos, por miedo o inseguridad. No sabemos qué va a pasar cuando por fin renunciemos a lo que estamos acostumbrados. Y como dicen: “a todo se acostumbra uno, menos a no comer”. Pero cuando no somos felices en donde estamos o con quien estamos, entonces sentimos que una inquietud se apodera de nosotros y quisiéramos tener alas para liberarnos de aquello que nos esclaviza y nos limita o, al menos ese es el sentir de algunas personas. Pero, ¿qué es esto?

Sin duda alguna, es la paciencia que se ha ido agotando poco a poco y la resistencia nuestra para evitar sucumbir ante todos estos eventos que nos estresan, nos alteran y nos hacen sufrir. Nos vamos acostumbrando a las humillaciones, a los insultos, a las palabras groseras, al abandono, a la indiferencia, al desaire, a las burlas y quizá, hasta a los golpes, pero…..siempre sentimos que no nos merecemos todo aquello, que todo eso tiene que parar, debe detenerse.

No solo este ambiente negativo lo viven la mayoría de las mujeres, sino también hay hombres que no saben levantar su voz para se conozca su opinión; que son aplastados por los gritos y exigencias de su pareja, que más parece una madrastra que una amante compañía; hombres quizá acomplejados por algún trauma físico o psicológico y que creen que nadie más en el mundo los querrá así. Y soportan y toleran el mal genio y las protestas de su mujer. Qué lástima que haya en el mundo hombres y mujeres así: que no puedan reconocer su propio valor y que no luchen por encontrar su lugar adecuado.  Quizá a estas personas les haga falta alguien que les ayude a salir de ese estado; que las ubique en el lugar correcto; que las haga reconocer su valor real. Necesitan toda la ayuda que puedan encontrar: libros de auto superación personal, conferencias, entrevistas con algún Psicólogo o con algún grupo de apoyo para estas personas tan necesitadas de orientación. Existen en casi todas las ciudades del país. ¡Busquen ayuda! 
Basta ya de seguir soportando toda esta carga emocional. Es tiempo de soltar amarras, O......¿Es cierto que la costumbre es más fuerte que el amor? ¡Si fuera amor de verdad....no habría tanto sufrimiento. ¡Libérate! Hay que cambiar de rumbo, transformar ese espíritu de angustia que solo trae abatimiento. Defenderse de los abusivos, reaccionar. Y...recordar que el tiempo todo lo cura (aunque se sufra al principio). Es tiempo de libertad.

                                                                        


jueves, 10 de abril de 2014

Esto es mío.............






¿Qué es lo que tenemos que sea nuestro, propiamente nuestro? Nuestra casa, nuestros hijos, nuestra ropa, pertenencias incluyendo casa, muebles, joyas, carros, propiedades, bienes muebles e inmuebles decimos que son nuestros. ¿Y por qué razón lo decimos? ¡Porque nos ha costado! Dirán algunos o la mayoría de nosotros. Y es por esta misma razón que cuando perdemos algo de lo anterior, sea material o sea una pérdida de un ser querido nos duele muchísimo. Nos acostumbramos a tener aquello y a considerarlo nuestro. Bueno, en la escala de valores individual siempre será el primer lugar para los que amamos y……está bien.

El problema no es tener poco o tener mucho, el problema es que nos apropiamos de las cosas y aún de las personas con tanta vehemencia que casi no podemos con el dolor de perderlas. Realmente todo en lo absoluto nos ha sido regalado o nos ha sido permitido adquirirlo. Aunque haya en el mundo tanta gente indigna de poseer aquellos dones tan valiosos que hemos recibidos. Madres sin corazón que regalan o matan a sus hijos; avaros que poseen mucha riqueza y que no se permiten compartir nada, migajas si acaso (para los pobres); gente con mucha sabiduría que se guarda todo para sí en vez de compartir sus conocimientos con gente menos agraciada que ellos; en fin, seres que tienen un corazón de piedra. Pero para los que se consideran que su corazón sí es de carne, es esta reflexión: compartamos lo que tengamos, poco o casi nada, desde bienes económicos, hasta amor, sonrisas, consejos, participación activa, comunicación, consuelos, esperanza, pues todo nos ha sido dado y lo único nuestro es todo ese amor que podemos esparcir entre los necesitados. Y cada vez que demos, recibiremos, ténganlo en mente.