lunes, 13 de agosto de 2012

Contingencias


Hay veces que realmente no sabemos lo valioso que somos, hasta que llega algún mal momento en que casi terminamos muertos y entonces sí que valoramos nuestra persona.

Hace poco visitaba a una de mis hijas y a su familia, también a mis hermanos y a mis amistades que dejé de ver por un buen tiempo. Desafortunadamente, durante esa visita tuve la mala suerte de pasarme un “alto”  con mi carrito, que obviamente no vi. Todavía sigo pensando que la luz del semáforo estaba en verde para mí, pero el joven que venía detrás de mí se bajó de su auto para ver que no me había pasado nada así como para ver en qué podía ayudar. Me preguntó que porqué no me había detenido si todos los demás lo hicieron. Supongo que yo había visto la luz verde de la siguiente cuadra y, bueno, una camioneta me impactó y me lanzó como trapo contra un tráiler que me hizo rebotar y pegarle a otra camioneta; en fin, mi carro quedó hecho un desastre, no así los demás autos. Llegó la policía a deslindar responsabilidades y me dijeron que no me preocupara pues tenía el seguro de daños a terceros, lo único que tenía qué hacer era arreglar mi carro. Me puse a llorar cuando lo vi, las puertas traseras estaban inservibles y solo pensaba en el gran gasto que iba a ocasionarle a mi esposo. Las personas que estaban allí, el joven que era testigo, las dos señoras dueñas de las camionetas impactadas (que solo recibieron un rasguño) y que afortunadamente estaban ilesas me consolaron, inclusive los policías me dijeron que todo había sido un accidente y que todo el golpe lo había recibido el carro. Afortunadamente así fue; yo he pensado mucho en ese momento y pienso que así es: a mí no me pasó nada, solo el susto y que, no llevaba a nadie conmigo. Si hubiese ido alguien en el asiento trasero, no sé que sería ahorita de mi vida y la de ese alguien que allí fuera.

Tenemos momentos buenos y malos en nuestra vida y quizá ese momento aunque fue negativo para nuestra economía, no lo fue para mi persona. Quizá no fue tan malo como pudiera haber sido ¿no lo creen ustedes?. Cuántas personas mueren a diario en accidentes o quedan mutiladas o incapacitadas para siempre. Ese no fue mi caso. Debemos ver siempre lo positivo de los hechos, aunque todavía esté pagando por esos golpes. Dicen que de los males, el menor y eso fue: de los males que pudieron pasar, realmente me tocó el menor. Debemos pensar qué hubiera pasado si.....y no pasó. Agradezco el don de la vida y todo lo valioso que Dios me ha dado.



lunes, 6 de agosto de 2012

"Tu diamante"

                                                           

                                                           


A través de todos los tiempos, el amor ha sido el motor que mueve los corazones. Gracias a este sentimiento es que se hacen realidad nuestros anhelos, el progreso, la unidad de la familia y la búsqueda de nuestra realización personal. Pero para saber lo que es el amor, es necesario tener una apertura del espíritu. El amor no entrará a la fuerza ni con violencia en nosotros. Y así como el día es a la noche, así es el amor al odio….¡cuidado!

Podemos citar aquí cientos de historias referentes al amor: al paternal, al filial, al romántico, etc. amor de diferentes maneras. Vienen a mi mente recuerdos de películas como Romeo y Julieta, Helena de Troya, Jesús muerto en la cruz por amor a nosotros y un sinfín de relatos de amor. Dicen que nuestro espíritu al nacer es como un diamante en bruto. ¿Qué pasa con esas hermosas y costosas piedras que llamamos diamantes? Que alguna vez fueron rocas durísimas, burdas y toscas y que hubo que procesarlas y pulirlas de muchas y diferentes maneras hasta que tomaron forma. Y así, aquella piedra ruda al fin se convirtió en una exquisita joya de altísimo valor. ¿Valió la pena tanto esfuerzo? ¡Claro que sí!

Así nuestro espíritu si no es pulido se quedará como está: feo, deforme, áspero. Este proceso de conversión o purificación consiste en aprender a través de nuestra vida, las reglas más elementales para una sana convivencia humana: el servicio de nuestra inteligencia y voluntad al bien común. Cuando abusamos de nuestra libertad y nos portamos mal, nuestro diamante interior se deforma, se detiene su proceso de embellecimiento. Cada acto de fuerza de voluntad que realizamos a favor de los demás o de nosotros mismos es un acto de amor. Este es el camino que hará trascender nuestro espíritu a un plano o nivel superior.

¿Y la maldad? ¿Y el odio? Dejemos que se revuelquen de envidia al vernos sirviendo a los demás con tanto amor ¡Pule tu diamante!

lunes, 23 de julio de 2012

La simple vida


 A través de todos los años, nos damos cuenta de cuán poco nos conocemos y cuánta vanidad, soberbia y avaricia tenemos en nuestro corazón. No queremos reconocerlo, pero es verdad. Poner el dedo en la llaga duele ¿no es verdad?, pero la única manera de sanar es reconocer nuestra enfermedad para darle el medicamento correspondiente.
Realmente somos prestos a señalar cualquier mínimo error que los demás cometan; cuán molestos nos sentimos si alguien de nuestros “amigos” se saca la lotería o cualquier otro tipo de premio; cuánta envidia disfrazada de humildad expresamos cuando vemos a otro igual que nosotros dirigir una empresa, cuando nos comenta que sus hijos viven en Italia o en otro país de Europa, cuando él o ella ama todavía a su pareja, en fin, cuando son ellos y no nosotros los que son felices. Si realmente nos conociéramos, sabríamos el valor tan grande que tenemos como personas. El simple, aunque no tan simple hecho de ser elegidos entre los no sé cuántos millones de espermatozoides.  ¡Nosotros!  ¡Una insignificancia de molécula! ¡Y no lo reconocemos! Somos únicos e irrepetibles, aunque digan muchos que tenemos parecidos en otros lugares del país, o aunque crean algunos que somos la re encarnación de algún pariente, algo que yo no creo en lo absoluto. Somos la esencia del universo y somos perfectos, aunque luego nos descompongamos, intencionalmente o no. ¿Por qué razón no podemos seguir el curso perfecto de la naturaleza? Porque nuestro espíritu se enferma casi de inmediato al contacto con los demás seres humanos. Por un lado la
familia, por otro, el ambiente que nos rodea .            

No . Debemos estar agradecidos por tener vida. Fuimos los que ganamos la lotería. Me acordaba de la madre Teresa de Calcuta cuando le preguntaron que qué pensaba de traer niños a este mundo tan malo. Ella calló unos minutos, cerró sus ojos y luego contestó: “Le hice a Dios esa misma pregunta y El me respondió: Yo envío al mundo hombres buenos para que lo salven pero ustedes no los dejan nacer” Por cierto, era invitada a un Congreso a favor del aborto. Aboguemos a favor de la vida y seamos sinceros en el trayecto de la nuestra.

miércoles, 27 de junio de 2012

Resentimientos


¿Por qué las mujeres y a veces también los hombres nos guardamos ofensas por muchos años? Perdono pero no olvido. El olvido es parte del perdón, sobre todo si se ama a esa persona. Lo que queda en la memoria es difícil de borrar, pero si intencionalmente se retiene como para recrearse en aquella ofensa, entonces jamás se podrá olvidar . Por supuesto, el dolor permanecerá eternamente mientras no haya olvido.

Siempre decimos o comentamos que todos los hombres son iguales. Encontrar un hombre fiel es como encontrar una aguja en un pajar y sin embargo los hay. Solo que, o están en un monasterio o ya se murieron. Aunque sabemos que todavía quedan unos pocos por ahí. Los hombres no saben el sufrimiento que nos causan por sus infidelidades.  Pero por esto mismo, porque ellos lo ignoran o al menos eso aparentan, es que necesitamos aclarar un punto muy importante: Las mujeres somos capaces de perdonar todo, de comprender todo, de aceptar todo, menos los golpes. Quizá por amor, quizá por costumbre, quizá por miedo a la soledad. Las familias sin desintegrar son precisamente íntegras porque el amor prevalece. A veces nos ofenden tan gravemente que creemos que jamás llegaremos a perdonar, pero como todo, el tiempo se encargará de ir borrando esas ofensas. No sólo el tiempo, también el sincero arrepentimiento de nuestra pareja y otros detalles que el ofensor puede aportar para aminorar el dolor causado. Cuando el tiempo pasa, ellos seguramente lo recordarán con un “qué tonto fui”. Lo más importante es aceptar los hechos como son, sufrir lo que se tenga que sufrir y luego, darle vuelta a la hoja de nuestra vida. No quemarse los sesos pensando y pensando en ese momento doloroso, dejarlo atrás. Dejar de lastimarte a si misma y de molestar a su pareja. El hombre siempre espera que su mujercita lo siga queriendo, a pesar de ser él como es, lo que no significa que anden “muy sueltitos por ahí” sino que sepan apreciar lo que tienen en su casa y traten de conservar el amor de su pareja. Reflexionen.  


                                                        

viernes, 22 de junio de 2012

Mi familia

Nunca es tarde para corregir nuestros errores o, a veces para empezar algo que no hemos hecho todavía. Existe gente madura que a los 50 años está estudiando una carrera profesional y, muchos se preguntarán: ¿para qué lo hace? Nadie sabe, ni ellos mismos, si van a vivir lo suficiente para practicar su profesión o si la terminarán antes de morir. Pero hay que admirar a esa gente y  admirarla por su optimismo y su valor; porque no es fácil retener en la memoria párrafos completos o ecuaciones o páginas enteras de libros que se tienen que estudiar y menos a esa edad. Lo importante es la constancia y la voluntad .
 Mi hermana mayor murió a los 39 años por un cáncer y en ese tiempo ella estaba regularizando sus materias escolares para recibirse de maestra ya que no tenía la Normal básica indispensable para ejercer esa carrera. Ella fue un ejemplo de constancia y perseverancia porque a pesar de estar gravísima, pudo ir a recoger su certificado donde constaba que su carrera estaba terminada. Ella sabía de antemano que moriría y que no podría ejercer, pero quería que en su lápida dijera “Profesora” y quince días antes de morir lo logró. Siempre dijo que había que superarnos; nunca conformarnos con lo que éramos o con lo que teníamos. Siempre debíamos aspirar a lo más alto. Lo que más recuerdo de ella es que estaba llena de amor para todos.
 Lo mismo recuerdo de mi papá. Fue una persona que a pesar de su timidez, fue grande y grande en lo moral y en lo espiritual; no sólo fue buen padre, también fue un gran músico, creador, compositor y arreglista. Siempre se actualizaba en ese sentido. Yo me sorprendía de que un adulto como él, de 50 años en ese tiempo, hiciera arreglos musicales , partituras de Twist para que los jóvenes , también de ese tiempo, bailaran. Se pasaba horas y horas escribiendo signos musicales que sólo él entendía. Compuso versos muy hermosos para su nativa ciudad y música agradable para su comunidad; himnos, corridos y baladas muy bien hechos, pero hasta la fecha, sus obras, su esfuerzo y su gran amor por esa ciudad no le han sido reconocidos. Sin embargo, su grandeza y su sencillez perdurarán´para los que convivimos con él. Fueron tiempos muy hermosos que se deben valorar.
Gracias a esa constancia, a esa determinación por superarse es que lograron lo que querían. Realmente son un ejemplo de vida esta clase de personas. Es bueno pertenecer a una familia así.


                                                     







lunes, 11 de junio de 2012

Decide y elige


La gente indecisa es portadora de mucha carga emocional. Muchos de nosotros fuimos creados así: no sabíamos qué carrera profesional era la más conveniente; si tal  o cual ropa se nos veía mejor; si hacíamos esto o aquello y en qué momento. La mayoría de las veces nos quedamos pensando si lo que elegimos fue lo mejor. Quién sabe si la conducta de nuestros padres nos orilló a este modo de ser o si vivimos con padres autoritarios que decidían por nosotros o si nos sobreprotegieron por consentirnos demasiado o sentirnos débiles para tomar decisiones. La cuestión es que ya adultos con este tipo de inmadurez, lo único que transmitimos es la misma herencia pobre: nuestros hijos serán iguales o peores que nosotros.

Cuando dejamos que otro tome decisiones por nosotros ¿no nos sentimos frustrados? Cuando alguien decide cuál película ver o cuál platillo elegir (por decir algo) ¿no nos molesta? Pero si no participamos de esa elección ¿no es como si no existiéramos? La verdad es que necesitamos hacer sentir nuestra participación, nuestra voz, nuestra elección para no sentirnos unos inútiles. Por una vez en la vida ¡empecemos ya! ¡Tomemos decisiones valientes! Si nos equivocamos volveremos a empezar, pero al menos sabremos lo que es tener un valor determinado como persona. Es hacernos presentes en este mundo y elegir lo que queremos. Bien o mal será nuestra elección. Todos estos comentarios son por las próximas elecciones presidenciales. No somos títeres de los políticos: hagámoslo saber con nuestro voto. ¿Cómo que se busca presidente? ¿Lo traemos perdido o qué?  Vota por el mejor. No siempre el partido político de nuestra preferencia tiene al mejor candidato. No nos dejemos presionar por nadie. El voto es secreto. México ¡Despierta! Piensa, decide y elige.


                                           

miércoles, 6 de junio de 2012

Nunca es tarde


Cuando se vive en una época como la que estamos viviendo en este momento, nunca es tarde para empezar a aprender lo que nos gusta, tengamos la edad que tengamos. Nunca es tarde para rectificar los errores que cometimos. Nunca lo es cuando vemos a nuestros hijos cometiendo esos mismos errores y los dejamos seguir adelante, cuando sabemos que van a sufrir. Y así, podríamos enumerar un sinfín de cosas que podemos arreglar y para lo que nunca es demasiado tarde.
Vemos todos los días o escuchamos muchas noticias desalentadoras acerca del diario acontecer en nuestro país. Los medios de comunicación se frotan las manos en espera del último suceso violento o deshonesto para anunciarlo con grandes titulares en sus periódicos o en su canal televisivo. Todos los pleitos políticos son ahorita el pan nuestro de cada día. No acabamos de entender porqué estamos así.

 Acordémonos que la riqueza y el poder está en manos de unos cuantos. El monopolio de los medios de comunicación, las influencias, la corrupción en todos los niveles, el abuso de autoridad, la ineptitud de los profesionistas empezando por los profesores, en fin, todo lo que es negativo es magnificado por los voceros de ese monopolio y nosotros les seguimos la corriente y les compramos sus periódicos amarillistas y les creemos todo lo que dicen. ¿Dónde encontrar un ambiente positivo? Nos quejamos de  las altas tarifas de luz en verano y en invierno, de las tarifas de gas. Sin embargo ¿nos reunimos para protestar por esos abusos?  No. Dejamos que todo siga igual. Permitimos a nuestros legisladores que sea aportada una gran cantidad de millones de pesos para las campañas políticas y entre más partidos políticos hay, mejor para los que los integran. Sin duda lo hacen sabiendo que recibirán una buena cantidad por el hecho de ser miembros de ese nuevo partido. Dicen que para que la democracia funcione. ¿No sería mejor ocupar ese dinero para mejorar nuestro sistema de vida? Y luego nos quejamos de la inflación. A veces ni siquiera sabemos el nombre del diputado que representa a nuestro Estado. ¿Cuándo se va a arreglar este México nuestro? Si no queremos molestarnos por nada. Queremos que todo se arregle como por arte de magia.
Tenemos que aprender a vivir con honradez. Nunca es tarde. Aprender a señalar los errores o los abusos de los que nos extorsionan. Si cometen algún abuso, denunciar. No lo permitamos. ¿Se nos pasa el coraje y lo olvidamos? Nos enojamos por el aumento día a día del litro de gasolina, de las tarifas de agua u otros servicios públicos, o de los aumentos de precio en la canasta de consumo básica y ¿qué hacemos? Nada. Seguimos comprando en la misma tienda y pagando puntualmente los recibos. ¿Este es el futuro que queremos para nuestros hijos y nietos? Nunca es tarde para corregir. Participemos positiva y activamente en nuestro ambiente.